El CIF dejó de existir el 1 de enero de 2008. Desde ese día, las empresas, las asociaciones y cualquier otra entidad tienen NIF, igual que las personas. Si un cliente, un banco o un formulario te piden «el CIF de la empresa», te están pidiendo su NIF.
La duda, sin embargo, no es tonta. Lo que cambia según quién seas no es cómo se llama el número, sino cómo se forma, quién lo asigna y cómo se consigue. Un español con DNI, un extranjero con NIE, un extranjero sin NIE, una sociedad española, una sociedad extranjera y un establecimiento permanente tienen seis caminos distintos, y solo uno de ellos es automático.
En esta guía verás qué era cada cosa y qué norma acabó con el CIF. Después, qué número te corresponde a ti, qué significa cada letra del NIF de una empresa, cómo se solicita y en qué plazos, y qué ocurre cuando el número que pones en una factura no es el que toca.
En 30 segundos
- El CIF desapareció el 1 de enero de 2008, cuando entró en vigor el Real Decreto 1065/2007. Hoy la normativa solo reconoce el NIF, para personas y para entidades.
- El NIF de un español es su DNI con la letra; el de un extranjero, su NIE. Quien no tiene ni DNI ni NIE recibe de Hacienda un NIF que empieza por K, L o M.
- El de una entidad son nueve caracteres que empiezan por una letra según su forma jurídica: A sociedad anónima, B sociedad limitada, G asociación. Las entidades extranjeras empiezan por N y los establecimientos permanentes por W.
- Se solicita con el modelo 036 si hay actividad económica o entidad de por medio, y con el modelo 030 si eres un particular sin DNI ni NIE.
Qué es el NIF y qué era el CIF
El NIF (Número de Identificación Fiscal) es el código con el que la Administración tributaria identifica a quien mantiene relaciones de naturaleza o con trascendencia tributaria en España. Lo tienen las personas físicas, las personas jurídicas y las entidades sin personalidad jurídica, como las comunidades de bienes o las herencias yacentes. El CIF (Código de Identificación Fiscal) fue su antecedente para empresas y entidades, y ya no existe como categoría propia.
Cuando los dos convivían, el reparto era claro: el CIF identificaba a las personas jurídicas, según el Decreto 2423/1975, y el NIF a las personas físicas, según el Real Decreto 338/1990. Ambas normas están derogadas. Esa es toda la diferencia entre CIF y NIF hoy: es una diferencia histórica, no práctica.
Conviene aclarar dos términos que aparecen todo el rato. Una persona jurídica es la empresa o entidad en sí misma (una sociedad limitada, una cooperativa, una asociación), distinta de sus socios. Una entidad sin personalidad jurídica actúa en el tráfico sin llegar a ser una sociedad, como una comunidad de propietarios. Las dos necesitan NIF.
CIF y NIF: qué cambió en 2008 y por qué se sigue diciendo CIF
El cambio tiene fecha y norma. El Real Decreto 1065/2007 entró en vigor el 1 de enero de 2008 y derogó expresamente el Decreto 2423/1975, que regulaba el código de identificación de las personas jurídicas, y el Real Decreto 338/1990, que regulaba la composición del NIF. Desde entonces hay un único número para todos.
Un matiz que conviene conocer pronto, porque explica por qué unas fuentes hablan de enero y otras de julio: las dos fechas son ciertas y no dicen lo mismo. El CIF desapareció el 1 de enero de 2008 con el Real Decreto 1065/2007. La composición actual del NIF de las entidades, con sus letras, se aplica desde el 1 de julio de 2008, que es cuando entró en vigor la Orden EHA/451/2008.
Entonces, ¿por qué todo el mundo sigue diciendo CIF? Por costumbre, y porque el término se quedó incrustado en programas de facturación, plantillas de contratos y formularios que nadie ha vuelto a tocar. En la práctica, «CIF» funciona hoy como un apodo del NIF de una empresa. Nada más.
Qué número te corresponde según quién seas
Esta es la pregunta que casi nadie responde y la que de verdad importa. El nombre es el mismo para todos, pero el número que te toca y quién te lo da cambian según tu situación.
| Quién eres | Cuál es tu NIF | Quién lo asigna y cómo se pide |
|---|---|---|
| Español con DNI | El número de tu DNI con su letra de control | Ministerio del Interior. No hay que pedir nada más |
| Español menor de 14 años residente en España, sin DNI | NIF que empieza por K | Agencia Tributaria, con el modelo 030 NIF que empieza por K |
| Español residente en el extranjero, sin DNI | NIF que empieza por L | Agencia Tributaria o consulado, con el modelo 030 |
| Extranjero con NIE | Tu propio NIE | Ministerio del Interior. El NIE ya es tu NIF |
| Extranjero sin NIE | NIF que empieza por M | Agencia Tributaria o consulado, con el modelo 030 |
| Autónomo, español o extranjero | El mismo DNI o NIE que ya tienes | No hay número nuevo: se da de alta en el censo con el modelo 036 |
| Sociedad o entidad española | Nueve caracteres, con la letra de su forma jurídica | Agencia Tributaria, con el modelo 036 |
| Sociedad o entidad extranjera | NIF que empieza por N | Agencia Tributaria, con el modelo 036 |
| Establecimiento permanente de una entidad no residente | NIF que empieza por W | Agencia Tributaria, con el modelo 036 y uno por cada establecimiento |
Un matiz sobre la letra M que genera mucha confusión. Según la Agencia Tributaria, el NIF M es definitivo para el extranjero que no está obligado a tener NIE, por ejemplo el no residente que solo va a firmar una operación puntual en España. Y es transitorio para quien sí está obligado a tenerlo, mientras Interior no se lo asigna. Si ese es tu caso, te interesa saber cómo obtener el NIE en España y por qué el NIE también se pide a los no residentes.
Y ojo con un detalle que aparece en casi todas las conversaciones: el autónomo no tiene CIF, ni un número distinto del suyo. Su NIF es su DNI o su NIE, y lo que cambia al darse de alta no es el número, sino las obligaciones que asume, algo que detallamos en la guía sobre las obligaciones fiscales del autónomo.
Las letras del NIF de empresa, una por una
El NIF de una entidad tiene nueve caracteres: una letra que informa de la forma jurídica, un número aleatorio de siete dígitos y un carácter de control. Desde que se aplica la Orden EHA/451/2008, el número ya no dice nada de la provincia del domicilio social, como ocurría con el antiguo CIF.
| Letra | Qué identifica |
|---|---|
| A | Sociedades anónimas |
| B | Sociedades de responsabilidad limitada |
| C | Sociedades colectivas |
| D | Sociedades comanditarias |
| E | Comunidades de bienes, herencias yacentes y otras entidades sin personalidad jurídica |
| F | Sociedades cooperativas |
| G | Asociaciones |
| H | Comunidades de propietarios en régimen de propiedad horizontal |
| J | Sociedades civiles |
| N | Entidades extranjeras |
| P | Corporaciones locales |
| Q | Organismos públicos |
| R | Congregaciones e instituciones religiosas |
| S | Órganos de la Administración del Estado y de las comunidades autónomas |
| U | Uniones temporales de empresas |
| V | Otros tipos no definidos en el resto de claves |
| W | Establecimientos permanentes de entidades no residentes en España |
Traducido a decisiones: la letra te dice qué tipo de entidad tienes delante antes de leer un solo papel. Si un proveedor te pasa un número que empieza por N, estás contratando con una entidad extranjera y la fiscalidad de la operación no es la misma. Ese número, además, no cambia nunca, salvo que la entidad cambie de forma jurídica o de nacionalidad.
Cómo se solicita el NIF y en qué plazos
Para una sociedad, el camino tiene dos tiempos: primero un NIF provisional y después el definitivo. El número es el mismo; lo que cambia es su carácter.
- Presenta el modelo 036 antes de iniciar cualquier actividad u operación con trascendencia tributaria, con la escritura o documento de constitución y los estatutos. Si falta documentación, el NIF que se asigna es provisional.
- Aporta lo que quedó pendiente en el plazo de un mes desde la inscripción en el registro correspondiente, o desde el otorgamiento de la escritura cuando no haga falta inscribirla.
- Pide el NIF definitivo con una declaración censal de modificación, otra vez el modelo 036, acompañada de la documentación que faltaba.
- No dejes correr el reloj. Pasado ese plazo, o seis meses desde la asignación del NIF provisional sin aportar la documentación, la Agencia Tributaria puede requerirla dándote un máximo de diez días. Si no se atiende el requerimiento, el NIF provisional puede acabar revocado.
Si eres un particular sin DNI ni NIE, tu trámite es otro y más corto: el modelo 030. Se presenta en la Agencia Tributaria o, si estás fuera de España, en el consulado, con el pasaporte y la documentación que acredite tu situación.
Un apunte que ahorra tiempo: el modelo 037, la versión simplificada de la declaración censal, quedó suprimido por la Orden HAC/1526/2024. Hoy todas las altas, modificaciones y bajas se tramitan con el modelo 036 de la Agencia Tributaria, aunque muchas guías y plantillas sigan mencionando el 037. Todo el proceso, en su contexto completo, lo explicamos en la guía sobre cómo crear una empresa en España.
Empresas extranjeras y establecimientos permanentes: el NIF para operar en España
Aquí es donde las guías genéricas se quedan cortas y donde más expedientes se atascan. Una sociedad extranjera necesita un NIF español en cuanto vaya a tener relaciones con trascendencia tributaria en España, aunque no abra oficina ni contrate a nadie. Los casos típicos: constituir una filial, ser socia de una sociedad española, comprar un inmueble, percibir rentas o facturar a clientes españoles.
Ese NIF lo asigna la Agencia Tributaria con el modelo 036 y empieza por la letra N. La solicitud la presenta la propia entidad a través de quien la represente, y conviene tenerlo resuelto antes de firmar nada ante notario, no después.
Si la entidad no residente opera en España a través de uno o varios establecimientos permanentes con actividades claramente diferenciadas y gestión separada, cada uno debe solicitar su propio NIF, distinto del de la matriz. Ese número empieza por W. Es una regla que sorprende a muchos grupos: la matriz puede tener ya su N y aun así hacer falta un W más. Lo analizamos al detallar qué es un establecimiento permanente en España y al comparar las opciones de oficina de representación, sucursal o filial.
El coste que nadie presupuesta es el documental. Los papeles de constitución de la entidad y la acreditación de quien la representa vienen del país de origen, así que hay que contar con traducción jurada y, según el país, con apostilla. Ese trabajo previo marca la diferencia entre resolver el NIF en semanas o en meses. Es la parte que gestionamos dentro del servicio de inmigración de negocios, junto con lo que explicamos sobre constituir una empresa en España desde el extranjero.
NIF-IVA: cuándo tu NIF no basta para facturar dentro de la UE
Tener NIF te identifica ante Hacienda, pero no te habilita para facturar sin IVA a una empresa de otro país de la Unión Europea. Para eso hace falta un paso más: el alta en el Registro de Operadores Intracomunitarios (ROI), que se solicita con el modelo 036 marcando la casilla 582 e indicando en la 584 la fecha prevista de la primera operación.
El número que se obtiene, el NIF-IVA, es tu mismo NIF con el prefijo ES delante, y al asignarlo constas en el censo europeo VIES, donde cualquier cliente puede comprobarlo. Y ojo con el calendario: si la Agencia Tributaria no resuelve en tres meses, la solicitud puede entenderse denegada.
Un ejemplo con números. Una sociedad limitada española factura 4.000 euros de servicios a una empresa alemana. Con ambas partes identificadas en VIES, la factura sale sin IVA y el impuesto lo liquida el cliente en su país. Sin ese alta, la empresa alemana puede negarse a aceptar la factura hasta que el número aparezca en el sistema, con el cobro parado y una rectificación de por medio. La declaración anual y los libros no cambian por esto, pero sí el orden: primero el alta, después la primera factura.
Errores que salen caros con el CIF y el NIF
- Quedarse en el NIF provisional. Es el error más frecuente al constituir una sociedad. Se firma la escritura, se obtiene el provisional y nadie vuelve al modelo 036 tras la inscripción registral. El desenlace es un requerimiento y, en el peor caso, la revocación del número.
- No comunicar el número nuevo. Si tenías un NIF con letra M y obtienes el NIE, o tenías una L y consigues el DNI, tienes dos meses para comunicarlo a la Administración tributaria y a quien deba tener constancia. El NIF anterior surte efectos hasta la fecha de la comunicación.
- Confundir el NIF con el NIF-IVA. Son el mismo número, pero no sirven para lo mismo. Facturar sin IVA a un cliente europeo sin estar en el ROI es la vía rápida a una factura rectificativa.
- Pedir «el CIF» en tus propios formularios. Si tu web o tu contrato solo tienen casilla de CIF, estás dejando fuera a los autónomos y a los particulares, que también tienen NIF. Es un detalle menor que genera incidencias diarias y que conviene corregir cuando toca revisar la facturación electrónica obligatoria.
- Dar el número por bueno sin comprobarlo. El NIF-IVA de cualquier operador europeo se valida en VIES, y la sede electrónica de la Agencia Tributaria ofrece un servicio de comprobación del NIF de terceros para quien se identifique con certificado. Antes de contratar con una entidad desconocida, es un minuto bien invertido.
Y una precisión que evita disgustos: la Agencia Tributaria recuerda que incumplir la obligación de utilizar el NIF en las operaciones con trascendencia tributaria se sanciona como falta leve, con una multa de 150 euros. No es una cifra que arruine a nadie, pero sí la señal de que el número mal puesto tiene consecuencias propias, además de las que arrastre la operación.
Saber que el CIF ya no existe resuelve la mitad de la cuestión. La otra mitad es tener el número correcto, asignado y vivo, antes de firmar la escritura, emitir la primera factura o abrir la cuenta bancaria. Y eso depende de quién seas y de qué vayas a hacer en España.
En ILLAY Legal nos ocupamos del alta censal completa: el NIF de la sociedad española, el de la entidad extranjera, el del establecimiento permanente y el alta en el ROI. Todo con gestión 100% online y en tu idioma. Cuéntanos qué vas a hacer en España, con qué entidad y con qué documento te identificas, y te diremos qué número necesitas, quién tiene que solicitarlo y qué documentación hay que preparar. Puedes empezar por nuestro servicio de constitución de sociedades en España o escribir directamente a ILLAY Legal.
Sigue leyendo: cómo montar una empresa en España siendo extranjero · residencia fiscal en España
Preguntas frecuentes sobre el CIF y el NIF
¿Cuál es mi NIF y dónde lo encuentro?
Depende de tu documento. Si eres español, es el número de tu DNI seguido de su letra, tal cual aparece en la tarjeta. Si eres extranjero, es tu NIE, que figura en tu TIE (Tarjeta de Identidad de Extranjero) o en el certificado que te asignó el número. Si preguntas por una empresa, es el número de nueve caracteres que consta en su escritura, en su tarjeta acreditativa y en cualquier certificado censal de la Agencia Tributaria. Si no tienes ninguno de esos documentos, es que todavía no tienes NIF asignado y hay que solicitarlo.
¿Una comunidad de propietarios tiene CIF o NIF?
NIF, como todos. Las comunidades de propietarios en régimen de propiedad horizontal son entidades sin personalidad jurídica y su NIF empieza por la letra H, una clave propia dentro de la Orden EHA/451/2008. Lo necesitan para abrir la cuenta bancaria de la comunidad, contratar servicios y practicar retenciones cuando toca. Las comunidades de bienes y las herencias yacentes, en cambio, llevan la letra E.
Tengo un NIF con letra M y acabo de obtener el NIE. ¿Tengo que avisar a Hacienda?
Sí, y hay plazo: dos meses desde que lo obtienes. Debes comunicarlo a la Administración tributaria y también a las personas o entidades ante las que deba constar tu nuevo número, como el banco, tu asesoría o tus clientes. El NIF anterior surte efectos hasta la fecha de la comunicación, así que cuanto antes lo hagas, menos documentos quedarán con el número viejo. Lo mismo se aplica si tenías una letra L y obtienes el DNI.
¿Un autónomo tiene CIF?
No. Un autónomo es una persona física, así que su número fiscal es su DNI o su NIE, sin ningún código adicional. Darse de alta como autónomo no genera un número nuevo: lo que hace es incorporarte al censo de empresarios, profesionales y retenedores con las obligaciones que correspondan. Si alguien te pide «el CIF de tu actividad», lo que necesita es tu NIF de siempre.
¿Cómo se dice CIF o NIF en inglés?
No hay una traducción oficial, y por eso conviene explicarlo. En la práctica, el NIF se traduce como tax identification number y a menudo se deja la sigla española entre paréntesis para evitar confusiones. En formularios internacionales, cuando piden el TIN (Taxpayer Identification Number) de un residente en España, el dato correcto es el NIF. Del CIF conviene decir directamente que era el antiguo código de las empresas y que hoy está sustituido por el NIF.
¿Puedo comprobar el NIF de una empresa antes de trabajar con ella?
Sí, y es recomendable cuando la contraparte no te resulta conocida. Si la operación es intracomunitaria, el NIF-IVA se valida en el sistema VIES de la Comisión Europea. Para el NIF español, la sede electrónica de la Agencia Tributaria ofrece un servicio de comprobación del NIF de terceros que requiere identificarse con certificado. Y si quieres saber quién hay detrás de la sociedad, quién la administra y si está al día de sus depósitos, esa información se consulta en el Registro Mercantil.


